A principio de este curso, llegaron noticias desde Zafra (Badajoz). Sacra Rodríguez, maestra de Infantil, con quien mantengo una larga y fructífera relación epistolar y de intercambio de materiales, me proponía que el alumnado de mi clase (5º de Primaria) apadrinara al suyo (Infantil 5 años). Y eso es lo que hemos empezado a hacer. Nos hemos comprometido a realizar, al menos, un envío por trimestre para dotar de sentido y significado esa relación recién iniciada.
Primero fueron ellos quienes nos hicieron llegar un grueso paquete, lleno de sorprendentes realizaciones: fichas individuales de apadrinamiento, autorretratos dibujados por cada niño y por cada niña; un libro de manos; una colección de dibujos de los cuentos que más les habían gustado; una agenda con sus datos personales; una presentación electrónica, en la que mostraban información de su localidad, de su centro, de su aula y de ellos mismos; algunos trabajos realizados en cursos anteriores… Regalitos de marcapáginas, calendarios, folletos y libritos de escritores locales, de Zafra… Y una felicitación navideña enviada por la familia de cada uno de los 25 niños y niñas de la clase. El caso es que nos quedamos de piedra ante tantas cosas. Pero habíamos adquirido un compromiso y debíamos, ahora, responder, al menos al mismo nivel y aquellos chicos y chicas menudos, junto con su maestra, nos lo habían puesto bastante alto.

Esta semana pasada hemos respondido con otro sobre grande y lleno, conteniendo nuestras realizaciones. Hemos trabajado las dos clases de quinto para elaborar algunos documentos con los que ilusionar y responder a nuestros pequeños amigos. Hemos escrito textos individuales explicando cada cual qué relación tiene con los libros, la lectura y la biblioteca escolar; les hemos mandado media docena de cuentos originales, relacionados con los árboles y los bosques; una colección de dibujos libres. Hemos completado las fichas de apadrinamiento con nuestras fotos y realizado una presentación de dispositivas para explicar cómo es nuestra ciudad, nuestro colegio, nuestra aula, nuestra biblioteca y cómo somos cada uno de los niños y niñas de 5º de Primaria del colegio. Hemos enviado fotocopia de las noticias de prensa en las que ha aparecido nuestro colegio este curso… Les hemos dibujado varios puzzles con las tres sílabas de “un país imaginario que nos une y que hemos denominado ZAFRAGA”, para que jueguen con ellos. Además, a cada uno de estos pequeños amigos y amigas extremeños les hemos mandado un sobre con varios regalitos: un marcapáginas de la biblioteca del colegio, una pegatina relacionada también con la biblioteca, el dibujo del nombre de cada padrino y de cada madrina, un ejemplar del libro libre: “Contraseñas poéticas arboladas”; un puzzle como el nombrado anteriormente, plastificado; una felicitación navideña y el documento que hemos creado en torno a ese “país imaginario”, del que ha quedado escrito el capítulo I y del que seguiremos escribiendo.

Sabemos que ya han recibido nuestro sobre antes de las navidades y que ahora y después de las vacaciones irán descubriendo el contenido de las cositas que les han llegado, con la ayuda de su maestra-tutora. Queda, por tanto, definitivamente inaugurada esta relación de padrinos y madrinas, de ahijados y ahijadas en torno a la lectura, entre dos cursos de dos colegios públicos: el CEIP Miguel Servet de Fraga (Huesca) y el Juan XXIII de Zafra (Badajoz). Sacra Rodríguez, Marian Santisteve y Mariano Coronas somos el profesorado responsable y animador de esta pequeña aventura. Por cierto, todo esto lo hacemos y lo haremos sin ninguna subvención de las administraciones educativas, ni falta que nos hace…
A continuación, publico ese documento nombrado que define ese lugar que hemos denominado
ZAFRAGA

¿Un país imaginario?
Capítulo I
El caso es que se ha descubierto un nuevo país que no aparece en los mapas convencionales. No lo busques en los atlas de tu casa o en los de la biblioteca escolar; tampoco en los de la biblioteca pública más cercana. ¡Simplemente, no aparece! ¿Y entonces?, dirás, ¿de qué estamos hablando? Hablamos de ZAFRAGA, efectivamente. Un país que solo existe en la imaginación de unos niños y de unas niñas que viven a ochocientos kilómetros de distancia, pero que están unidos por las palabras:
Palabras escritas,
palabras dibujadas,
palabras leídas,
palabras contadas.
Palabras sentidas,
palabras pensadas,
palabras reídas,
palabras lloradas.
Palabras sensibles,
palabras cantadas,
palabras hermosas,
palabras imaginadas.
Palabras azules,
palabras moradas,
palabras violeta,
palabras rosadas.
Palabras que quieren,
palabras que sanan,
palabras que duermen,
palabras que abrazan
.
Los habitantes de Zafraga tienen muchos nombres: zafragones, zafraguinos, zafraguenses, zafragatos, zafraganos, zafragueños… Son gentes que hacen cosas especiales, como luego veréis. Para ello, nos hemos preocupado de conocer algunas de sus aficiones, relacionadas con lo que comen, con los juegos que practican, con lo que leen, con los sitios a donde viajan y con sus gustos y aficiones. Si seguís leyendo, descubriréis algunos secretos.
¿Y qué comen?
Los zafragones comen macarrones. Los zafraguinos comen langostinos. Los zafraguenses comen para defenderse. Los zafragatos comen sin zapatos. Los zafraganos comen siempre con las manos. Los zafragueños comen tres veces al día, por lo menos.
¿Y a qué juegan?
Los zafragones juegan con balones. Los zafraguinos juegan a hacer carotas y guiños. Los zafraguenses juegan a tocarse la frente. Los zafragatos hacen carreras de sacos. Los zafraganos juegan a cogerse de las manos. Los zafragueños juegan a tirarse de los pelos.
¿Y qué leen?
Los zafragones leen libros de colores. Los zafraguinos leen libros de pingüinos. Los zafraguenses leen para entretenerse. Los zafragatos leen libros de ratones y gatos. Los zafraganos leen más en el verano. Los zafragueños leen cuentos a los más pequeños.
¿Y cómo viajan?
Los zafragones en trenes de muchos vagones. Los zafraguinos hacen andando el camino. Los zafraguenses con el camión de la leche. Los zafragatos en antiguos aparatos. Los zafraganos a caballo en un marrano. Los zafragueños viajan montados en camellos.
¿Y qué les gusta?
A los zafragones les gusta darse muchos revolcones. A los zafraguinos mezclar la sandía y el pepino. A los zafraguenses, lavarse cada día los dientes. A los zafragatos nadar con ocas, con cisnes y patos. A los zafraganos, amasar barro con las manos. A los zafragueños les gustan mucho los pimientos rellenos.
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Seguiremos escribiendo nuevos capítulos sobre este país de encuentro… (Continuará)













