Es el blog de un Grupo de lectura de personas adultas, de padres y madres del CEIP Miguel Servet de Fraga. Escribimos resúmenes de libros, citas literarias, comentarios…
http://nosotrasleemos.bitacoras.com
Cuando decimos que hace frío, solemos frotarnos las manos para acompañar nuestra afirmación y hacerla más creíble. Y eso lo decimos, en este tiempo de finales de noviembre, cuando la niebla nos roba el horizonte o durante los meses siguientes de diciembre, enero y febrero… Alternamos esa sensación de ir encogidos, exponiendo la mínima parte de nuestro cuerpo a la intemperie, con algunos días soleados en los que la temperatura se eleva un poco… Hace unos días, el pasado 22 de este mes se recordaba el fallecimiento en 1916 del escritor y aventurero Jack London. Su biografía es un libro de peligrosas aventuras y sus textos nos cautivan y nos conmocionan, porque cuenta vivencias al límite; historias verdaderas ocurridas en Alaska, en el Yukón: un infierno de hielo y frío que destrozó la vid a muchas personas en las sucesivas fiebres del oro.
Sin más preámbulos, te pongo un enlace con uno de sus relatos (lo acabo de leer y estoy estremecido ), que se titula “Encender una hoguera” Pincha en el título que te acabo de soplar y ten cuidado que no se te apaguen las cerillas…
Mariano Coronas
No hemos leído nunca un libro único. Durante años, señalábamos un autor o una autora, aportábamos libros del mismo y cada cual leía lo que le apetecía. Esa propuesta, aparentemente anárquica al principio, acabó en muy anárquica al final, cuando ya cada cual traía los libros y las lecturas que había realizado y las comentaba para animar o recomendar… Esta forma de proceder, no disminuía la posibilidad de charlar e intercambiar opiniones; si acaso, se abría más el abanico de posibilidades, porque los registros comentados eran diversos. Buena parte de lo realizado se guarda (no sabemos por cuánto tiempo) en el blog: NOSOTRASLEEMOS; éste en el que estás leyendo estás líneas.
Este viernes pasado, para evitar aglomeraciones a final de trimestre, nos juntamos para cenar, comentar algunos libros y echarnos unas risas… Y lo mejor de todo es que todas las personas que allí estábamos, seguimos leyendo y que cada cual tiene ya hecho un itinerario lector y unas preferencias y actúa de diferente manera ante las novedades que el mercado pone ante nuestro ojos… Hay quien se atreve con las aventuras eróticas de un tal Grey o quien anda “esquiando” en la interminable “Palmeras en la nieve”; quien se maneja con enorme soltura con el e-book y ya casi se ha olvidado del olor del papel y además presume de llevar 300 libros en el bolso; hay quien anda descubriendo la literatura finlandesa o quien relee libros que ya leyó cuando era joven… ¿No se trataba de eso… De que varias personas se animaran de unas a otras a leer y hablaran de sus lecturas y esto produjera más ganas de leer para aportar personalmente algo nueva en el siguiente encuentro? Objetivo cumplido… Y encima, todo aquello, ha conducido al mantenimiento de unos lazos personales que nos permiten estos encuentros gastronómicos con frecuencia. Hay componentes del grupo que, desde hace un tiempo dinamizan otros grupos y siguen “tejiendo” redes lectoras; otros que cuentan cuentos cultivando la imaginación propia y estimulando la ajena; quienes abrazaron la causa ¿perdida? de las bibliotecas escolares; quienes leen periódicos y revistas casi a diario; quienes confiesan leer los artículos (soportables) de un autor, al que no se le tiene mucho aprecio cuando firma libros… Hay quien confiesa tener una memoria más que notable para recordar títulos, autoría y argumentos y quien confiesa, por el contrario, que se le olvidan lo uno y lo otro con suma facilidad…
Seguiremos con esta tónica, porque nada dura eternamente y además los encuentros no deben forzarse; deben propiciarse simplemente. Seguramente, cuando pase toda la vorágine navideña con esa mezcla de consumismo desaforado; de villancicos estridentes golpeando directamente nuestras neuronas; de caras exhibiendo un rictus permanente de aparente felicidad; de ilusiones defraudadas por una lotería esquiva; de excesos de nocheviejas y añosnuevos… y siempre que las profecías mayas no se hayan cumplido, volveremos a intercambiar conversaciones, afectos y lecturas, en torno a una mesa; y alternaremos, compaginaremos y, tal vez, un día sustituyamos el Nosotrasleemos por el nosotrascenamos, ya se verá…
Finalmente, nos repartimos unos regalitos: unos puntos de lectura realizados con ganchillo, únicos y refinados Y un folletito de ocho páginas, tamaño cuartilla, con citas sobre juegos infantiles, encontradas en libros de Monterroso, Neruda, Alberti, Martínez de Pisón, Llamazares… El mejor regalo, en todo caso, las tres horas de conversación, de bromas y de risas: el sustrato fértil sobre el que siempre hemos hecho crecer nuevos encuentros, algún desencuentro y sorprendentes coincidencias.
FELIZ ANO HUEVO, les desea como siempre, EL DESCOORDINADOR.
Mariano Coronas Cabrero
Me ha gustado mucho este libro-cómic porque con su lectura he confirmado o aclarado episodios conocidos de la historia reciente de Irán. Satrapi habla de su vida, pero a la vez, habla también de la de todos los iraníes que vivieron la revolución islámica de 1979, la devastadora guerra irano-iraquí, etc. Cierto que no todos pudieron vivir ese tiempo como la autora, hija de una familia acomodada que habita un inmueble en una zona noble de Teherán y que pudo residir cuatro años en Austria, a donde la enviaron sus padres para ahorrarle sufrimientos y riesgos. No obstante sus años de residencia en Europa no serán desde luego plácidos y sufrirá también muchas decepciones…
Persépolis está divido en cuatro partes, nombradas como Libro 1, libro 2… y cada uno de ellos en diversos capítulos encabezados por un titular, integrado en el cómic, que tiene que ver con objetos de uso corriente o situaciones cotidianas de vida; con las costumbres iraníes o con rasgos culturales ancestrales…; en algunos casos, como metáforas de lo que la autora pretende contar: “El pañuelo”, “La bicicleta”, “La fiesta”, “Los héroes”, “Moscú”, “Las ovejas”, “El viaje”, “Los F-14”, “Las joyas”, “El Tirol”, “La llave”, “La pasta”, “La píldora” , “La verdura”, “El caballo”, “Love estory”, “El cruasán”, “El retorno”, “El chiste”, “El esquí”, “El concurso”, “Los calcetines”, “La boda”, “La parabólica”, … Y así un larguísimo etcétera.
A través de los dibujos, los diálogos en los bocadillos de las viñetas y algunas notas al principio o al final de las mismas, vamos descubriendo muchos aspectos de la vida, ignorados en occidente, por lo que se desmontan algunos tópicos y, por otra parte, podemos vivir el dolor y la tensión con la que tantos habitantes de ese histórico país debieron enfrentar el día a día, sobrepasados por guerras y revoluciones que causaban desastres, muertes, represión y angustia de todo tipo… A todo eso podemos acercarnos con esta elogiada obra de Marjane Satrapi, escrita con inteligencia y bastante sentido del humor en algunos pasajes, que tuvo una honda repercusión en el mundo editorial; de hecho ha sido traducida a varios idiomas y se han hecho ya varias reediciones. Recomendable para quien no haya tenido oportunidad de leerla.
Algunas citas:
- “Después de cuatro años viviendo en Viena, heme aquí de vuelta a Teherán. En cuanto llegué al aeropuerto de Mehrabad y vi el primer aduanero sentí inmediatamente el aire represivo de mi país”.
- “La llave del paraíso era para los pobres. Con la promesa de una vida mejor, miles de jóvenes saltaban por los aires con la llave al cuello en los campos minados”.
- “Julio de 1982. Estábamos en casa de mi tía. La guerra interna se había impuesto sobre la guerra contra Iraq. Toda persona que mostrara reticencia ante el régimen era perseguida…”
- “Estaba de acuerdo con mi madre, yo también tenía ganas de pensar solo en la vida. Aunque no era fácil: en la escuela nos ponían dos veces al día en fila para llorar por las víctimas de la guerra. La dirección de la escuela ponía música triste y nosotras nos golpeábamos en el pecho”.
- “Señorita Satrapi, veo en su expediente que ha vivido en Austria… ¿Allí llevaba el velo? – No. Siempre he pensado que si el pelo de las mujeres fuera tan problemático, Dios nos habría hecho calvas.”
- (Comunicación telefónica al padre de la autora) “Señor, su hija está en el comité de Saad Abad, acompañada de un joven… ¡Un tal Said! Paseaban juntos por el paruqe. Es un acto contra la moral religiosa y los valores de nuestra república. Pueden venir a buscarla previo pago de 20.000 toumans (equivalente al salario mensual de un funcionario de la época) en efectivo, si no, será azotada”.
Mariano Coronas