Comentario referencial a toro pasado
En el primer trimestre del curso 1999-2000 pusimos en marcha en mi clase un “invento” que llamamos “La maleta familiar”. Fue una experiencia sorprendente y significativa que, posteriormente, ampliamos a varias clases del colegio. Como una mancha de aceite, se fue extendiendo, fue siendo conocida, debido a las presentaciones de la misma en distintos foros y al artículo que se publicó en el número 116 de Educación y Biblioteca, correspondiente a octubre de 2000, con el siguiente título: "La maleta familiar (o cómo provocar situaciones de lectura en casa, desde la Biblioteca Escolar)". Ese artículo recogía la experiencia de un curso escolar y ofrecía dos materiales que también hemos visto reproducidos con frecuencia: la presentación del cuaderno donde se invitaba a escribir a las familias y el decálogo de una familia comprometida con la lectura (que puede encontrarse en múltiples páginas en Internet). El caso es que ha ido adoptando diversas denominaciones: mochila familiar, mochila viajera, maleta viajera…, además de la inicial, y –por lo que voy viendo a través del google (1.700 entradas, tecleando “La maleta familiar”, el día 21.11.2010), está presente en muchos centros: en sus Planes de Lectura o Planes de Lectura y Bibliotecas. De lo que nos congratulamos, naturalmente.
En la página 2 del número 10 de “Al pie de la letra” (2005), una publicación que realiza y distribuye la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, se ofrece también una sinopsis de la experiencia o de la sugerencia de intervención familiar desde la biblioteca escolar: http://www.fundaciongsr.es/wfuns/ac…
A continuación, recupero el artículo que, como ya he dicho, se publicó en Educación y Biblioteca:
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Introducción.
A punto de terminar el siglo XX, seguimos hablando de la lectura en lugar de simplemente leer. Parece raro que una práctica que cuenta ya con muchos años de vigencia no esté arraigada en la sociedad y haga falta animar a adquirirla o promocionarla. ¡Con lo fácil que resulta abrir un libro!, no hace falta ni libro de instrucciones siquiera, a diferencia de lo que ocurre con cualquier otro artilugio moderno de los que tenemos en nuestras casas. La disposición familiar hacia la práctica de la lectura puede ser determinante a la hora de que los niños y niñas la practiquen de una manera natural o la aborrezcan. Y digo que puede ser, porque en este asunto no es aconsejable ser categórico, ya que encontramos ejemplos de familias lectoras, cuyos hijos leen como posesos o, por el contrario, que no abren nunca un libro. Tal reflexión nos coloca en una posición de perplejidad, habilitándonos para realizar todas aquellas acciones que estimamos positivas y animadoras, pero sin esperar milagros de las mismas.
"La maleta familiar" se encuadra dentro de esas acciones que pretenden facilitar el acceso a los libros a niños y familias y provocar en casa situaciones lectoras, compartir momentos con el libro como protagonista y leer juntos; posibilitar, en definitiva, experiencias nuevas que abran ventanas sorprendentes o inesperadas y ver qué pasa. La biblioteca escolar, si está bien atendida y actualizada, guarda un volumen importante de materiales de lectura y consulta para la comunidad escolar. Dependiendo de cómo se oriente la gestión de la misma, el acceso a los fondos por parte del alumnado y de las familias seguirá unos itinerarios u otros. El servicio de préstamo podrá llegar sólo al alumnado o hacerse extensible también a apadres y madres. Con la puesta en marcha de "la maleta familiar" lo que haremos será dinamizar parte de los fondos de la biblioteca escolar, que salen de la sala de lectura y llegan a los domicilios de los usuarios.
¿Qué es la maleta familiar?
Es un intento de acercar un número variable de documentos procedentes de la biblioteca escolar para el disfrute familiar de los mismos. No hay obligaciones concretas y es voluntaria la recepción del "presente". No hay directrices concretas de uso y en cada casa, cada grupo familiar la usará como estime conveniente.
En la reunión de padres y madres de principio de curso hemos expuesto la idea y se ha acogido con sorpresa y con agrado. Nunca se les había hecho un ofrecimiento de esas características. El personal sonríe con la ocurrencia y se compromete a probar. En general, se pregonan los efectos positivos de leer (innecesarios para quienes tienen asentada e integrada dicha práctica y difíciles de contagiar para quienes no se han acercado a ella), pero lo que parece evidente (salvo en el caso de Don Quijote) es que la lectura no tienen efectos secundarios perniciosos. Con este sencillo planteamiento general, se propone que llegue a cada casa del alumnado una maleta sorpresa, llenita de materiales atractivos para ser compartidos en familia. La experiencia se ha llevado a cabo durante el curso 99/00 en 5º de Primaria y en Educación Infantil 4 años. La idea es, con la valoración muy positiva que se ha hecho en el Seminario de Biblioteca y Literatura Infantil, invitar a la participación al resto del profesorado para seguir alimentando de sorpresas lectoras diversas maletas familiares y viajeras.
Contenido y funcionamiento de la maleta.
No sólo de libros vive el hombre. Hoy día, la información y el cultivo de la sensibilidad viene en diferentes envases, en distintos formatos. Por ello, dentro de la maleta vamos a procurar colocar soportes variados: libros, casettes, vídeos, periódicos, revistas… Dejamos de lado la inclusión de CD-rom, por el momento, ya que la mayoría no dispone de ordenador en casa, pero es otro elemento a tener en cuenta. La selección de materiales puede ser completamente aleatoria o bien, en parte, orientada a potenciar lo que se está trabajando en ese momento en la clase. Con ese perfil de apoyo concreto y específico podemos seleccionar los vídeos, casettes, algunos libros e incluso las revistas. También es conveniente conocer la composición de la unidad familiar: si viven en casa los abuelos, si hay hermanos o hermanas de corta edad o mayores que el niño o niña de la clase. Estos datos también nos darán pistas a la hora de elegir los materiales.
El contenido de una maleta tipo podría ser el siguiente:
- Una docena de libros, de temática variada, para leer y mirar. Es conveniente que abunden aquellos que estén bien ilustrados, algún libro de arte, de pintura, libros de lectura recreativa y también ejemplares de libro documental (aquí sí podemos proporcionar ejemplares que completen o estén relacionados con temas trabajos en clase).
Uno o dos vídeos: documentales de naturaleza o alguna película que puede interesar.
Un par de revistas de naturaleza: Natura, La Tierra…
Suplementos infantiles: Terrícolas, Mi pais…
Uno o dos casettes de música tradicional, de poemas musicados por algún cantautor de los que se habrá hablado en clase previamente…
Podemos añadir algún juego de mesa para compartir toda la familia: intelec, damas, puzzles, oca … Y cualquier otro material o documento que estimemos puede dar juego en esta experiencia.
La maleta contiene además un decálogo de "Una familia comprometida con la lectura" para leer y guardar y un cuaderno en blanco para que todos los miembros de la familia que han hecho uso de la maleta o uno de ellos en nombre de todos los demás, puedan escribir sus impresiones, sugerir cambios de materiales y, en definitiva valorar la experiencia. Las profesoras de E.I. 4 años, seleccionaron los contenidos de la maleta en función del proyecto que en ese momento estaban desarrollando, adecuando los libros, vídeos y revistas al tema, recabando el apoyo de las familias para continuar en casa profundizando en el proyecto, con los materiales aportados.
La maleta está en cada casa de lunes a lunes y se va modificando su contenido atendiendo a las variables señaladas al comienzo de este apartado o en función de las sugerencias hechas por las familias.
Hablan los usuarios.
El cuaderno en blanco se ha ido llenando de sensaciones, felicitaciones, sugerencias y, una vez terminado el curso escolar, es un documento muy interesante para valorar la experiencia, para introducir cambios; para reorientar, en definitiva, nuestras intenciones primitivas. Mejor que explicar profudamente su contenido, será tomar algunas citas textuales de las familias de 5º de Primaria para hacernos una idea:
.. "Me parece muy educativo, sobre todo porque podemos participar toda la familia. Ha sido muy interesante y me ha traído muchos recuerdos. Cuando era niña me gustaban las canciones de Rosa León y no sabía que muchos de sus temas eran de Alberti. Siempre me ha gustado leer y la verdad es que esta semana ha sido intensa". (Paquita - madre)
.. "Me ha parecido una estupenda idea la de pasarnos a los padres la maleta familiar. El contenido de la misma nos ha parecido muy sugestivo: libros, ilustraciones, periódicos, vídeos y música; una combinación muy apropiada para disfrutar en familia y también para leer tranquilamente algún libro los padres cuando conseguimos que los niños se acuesten. He disfrutado mucho leyendo a mi hija pequeña el libro de "Marieta" y "El conejo blanco", antes de irse a dormir, pues cuantas más veces se los cuentas, tantas más te los vuelve a pedir al día siguiente (…)". (José Mª - padre)
.. "Referente a esta maleta familiar nos ha parecido muy interesante, aunque no ha habido tiempo suficiente para profundizar en todo. El vídeo, la música, las poesías han sido educativas y entretenidas. Ha sido muy buena idea y un intento fantástico de acercar a la familia lo más posible, aunque hayan sido cortos los ratos de reunión, puesto que cuando se trabaja, no se dispone de todo el tiempo que una quisiera. Creemos que la lectura es una buena manera de hacer crecer la cultura de nuestros hijos y nos gusta ver como a nuestra hija Tamara le encanta tener siempre un libro para leer (…)". (Familia Giménez-Lorente)
.. "Por fin tenemos la maleta en casa. Teníamos ganas de saber su contenido, pues habíamos oído muchos comentarios sobre ella. Extendimos su contenido sobre la mesa y fuimos eligiendo (…) . Con la maleta nos has creado interés y curiosidad, pero luego hemos estado ocupados con ella varias veladas, mirando los materiales y sacando conclusiones, con el televisor apagado y hablando de los temas en los que los cuatro podíamos opinar (cosa poco usual en nuestros días). Hemos tenido la suerte de tener la maleta el 31 de Diciembre de 1999, día en el que cambiamos de año (y según algunos de siglo y de milenio). Hemos estado observando el efecto que esto podía producir en ella, pero no pasó nada extraordinario. ¡Vaya efecto 2000! Que no pare de circular la maleta viajera…" (Familia Mir-Fuertes)
Del cuaderno escrito por las familias del alumnado de E.I. 4 años, copiamos algunos fragmentos:
.. "El proyecto de la maleta familiar empezó en casa con mucha ilusión y prisas por parte de Jaime (el niño), ya que quería explicarnos su contenido, lo que teníamos que hacer, lo que habían hecho los demás niños, etc. Entonces nos organizamos un poco y cada día dedicábamos un ratito, los tres, a mirar, leer y comentar los libros, revistas y vídeos de la maleta (…)". (Familia Palau-Vidal)
.. "La experiencia de la maleta familiar ha sido un centro de interés que ha facilitado unas horas de conversación entre Guillem y el resto de la familia. (…) Cuando mirábamos los libros, era Guillem quien pretendía ser el guía y explicaba todo aquello que había ido captando a lo largo del tema y cuando algo no recordaba o cuando papá o mamá leían algún fragmento que no le era tan conocido, pedía que ampliáramos las explicaciones, las cuales seguía con mucho interés. Esta experiencia de conexión entre escuela y familia creemos que es muy interesante (…)". (Familia San Martín-Guiral)
.. "(…) En fin, desde que Sergio llegó de la escuela con la maleta no nos dejaba ni respirar, de las ganas que tenía de empezar a trabajar, ya que para él el proyecto era lo principal. Según decía, tenía que ser un trabajo familiar, en el que teníamos que trabajar los tres juntos. A los padres también nos ha parecido una experiencia muy grata, ya que nos ha permitido estar unos buenos ratos relajados, hablando con nuestro hijo, sin prisas". (Familia Ibarz-Navarro).
Podríamos continuar aportando fragmentos de los largos párrafos escritos en el cuaderno que contenía la maleta, pero esta muestra creemos que ya puede dar idea de cómo se recibía y qué uso se hacía de su contenido.
Epílogo.
Para terminar el relato de esta experiencia, convendría señalar que se cumplieron sobradamente la espectativas. Fue un elemento sorpresa, se utilizó con curiosidad y se valoró en todos los casos como una experiencia positiva. A raíz de la llegada de la maleta fue frecuente el prétamo de otros libros de la biblioteca escolar a padres y madres; en unos casos ellos mismos acudieron al centro a formalizar los préstamos y en otros fueron los niños y niñas de la clase quienes, por mandato de sus padres, hicieron de "correos bibliotecarios" tomando libros y llevándoselos en préstamo. Hubo interesantes sugerencias de materiales que se echaban a faltar: libros de fotografías bonitas, trabajos realizados por el alumnado de la clase, etc. Hay una disculpa recurrente relacionada con el poco tiempo que deja el trabajo fuera de casa, de los dos miembros de la unidad familiar, para poder dedicar más ratos a curiosear los materiales aportados. En todos los casos se hace una valoración positiva de la lectura como un medio de disfrute y de crecimiento cultural. Se dice expresamente que se apagó la televisión en todos los momentos que se dedicaron a leer y curiosear en los materiales que la maleta contenía. En algunos casos, la familia se fotografió alrededor de la maleta abierta y las fotos se incorporaron al cuaderno de comentarios. Los niños y niñas se convirtieron en protagonistas de la experiencia y llevaron la voz cantante orientando a sus padres, en el uso de los materiales. Se pide expresamente, en la mayoría de los casos, que vuelva la maleta en una segunda rotación con nuevos materiales. En definitiva, se valora esta sugerente conexión de la escuela y la familia como un nuevo camino para aunar esfuerzos en beneficio del aprendizaje de chicos y chicas y de una integración positiva, amable, novedosa y eficaz de la experiencia escolar .












